Qué día el domingo verdad? Que cantidad de ilusiones depositadas….entrenos duros, con frío, con molestias y dolores….y finalmente el esfuerzo de todo el entreno tenía que salir ayer.
Que mezclas de sensaciones…. Insomnio la noche anterior, nervios previos a la carrera, alegría al ver a los tuyos en puntos estratégicos, lágrimas dejando la plaza Catalunya (año a año, da igual las maratones que lleves), el esfuerzo de Paral·lel, y el éxtasis en meta.
Da igual tu tiempo, eres finisher, y es lo que importa. Si te ha ido peor de la esperado, no te preocupes. Seguro que en la próxima, tienes esa pizca de suerte que ahora te ha faltado. (en la siguiente foto, ambientazo maratoniano en el metro. Vale la pena vivirlo)

Quiero dar desde aquí mi más sentido pésame al corredor fallecido, X Jiménez de l’Hospitalet de Llobregat, nada más entrar en meta. DEP.
Llegada a las 7:35 a la zona de liebres. Alí nos encontramos Joan (www.sportgeek.es), Lluis (www.kryptoman.com) y Paco (www.kingofthetrail.com). Este año “estrenamos” globo, y es que no es un globo. Es un arnés con una banderola, en el que cada uno marca un tiempo y un color. En nuestro caso, 4h y el color es el morado. Creo que nadie se lo puso bien a la primera, jeje, pero una vez puesto, ya no cayó. En líneas generales, se puede correr bien aunque desde luego, la próxima vez me lo pongo mejor. Me ha acabado haciendo una llaga en la zona lumbar, nada grave, pero que acaba molestando.

El calentamiento es breve, no hay tiempo de mucho más. Tenemos que ir a buscar nuestro cajón. En el camino, varios corredores nos animan, nos dicen que irán con nosotros, otros ríen y piden que vayamos más lentos…. Cada uno saca la tensión de la mejor manera, y que mejor que una sonrisa? Antes de la salida, veo a David, Pedro y Xavi. Un olé a los 3 por presentaros en la línea de salida. Mi enhorabuena a los finishers, y al que no, también por ponerle lo que le pouso para presentarse allí. Tío, ya sabes…en la próxima entramos juntos. También a Vane, que nos hace unas fotos antes de salir.

Caen gotas de agua…. La lluvia está presente, muy fina y ligera. Para mi gusto, perfecto como corredor. Pero pienso en que eso hará que mucha gente no salga a la calle y haya menos animación. Adelanto que la animación no decepcionó, y ver a cientos de personas bajo la lluvia, es de momento “piel de gallina”. Un OLÉ bien grande a todos ellos.
La idea de hacer varias salidas por tiempo demostró el año pasado que era un gran adelanto. Este año se ha vuelto a repetir, en varias salidas, saliendo por el arco de salida al cabo de 17’. Eso ha evitado que se montaran tapones en el circuito. No es menos cierto que en algún momento de la carrera es inevitable algún tapón, sobretodo en algún avituallamiento y que se estrechan las calles. Pero por lo demás, perfecto.
Los kilómetros van cayendo, y la primera alegría es encontrarme a mi tía y mis primos y al pequeño Teo en Plaza del Centro. Hasta me hacen alguna foto y todo!! Qué guay! Gracias!

Poco después mis padres, que también soportan las inclemencias del tiempo. Pasamos el campo del Barça, y los gritos de “Allez Barça” se escuchan entre algunos corredores…así como algún Visca Catalunya!
Y casi sin darnos cuenta, estamos llegando a la Pl Espanya de nuevo, y caen los primeros 10 kms en 56’25”.
La gran vía es terreno de “rodador” y los kilómetros los vamos clavando, incluso mejorando algún segundillo. Llega la subida de Ps de Gracia. Parece que no, pero en el km 14 ya noto que pica para arriba. Me pregunto si aguantaré…. Rápidamente quito la mala idea de la cabeza.
Hemos pasado la Sagrada Familia, donde Euge está dando ánimos, con mucho público, y cogemos calle Valencia…ya hasta Meridiana. Aquí mención especial a mi hermano, que ha bajado a verme y que el año pasado bajó de las 4 horas (Javier, ya sabes lo que hablamos….el próximo año estás sí o sí, vale?), mis suegros, y como no, Esther y mi hija Clàudia, animando como unos hooligans!!! Muchas gracias!

Y pasamos la media en 1h58’33” (llevamos 1’27” de margen). Hemos decidido que la primera media ganaríamos unos segundos por kilómetro (pero de manera constante) y la segunda parte, marcaríamos más a ritmo de 5’41” (pensamos que el llegar con un minuto de margen a Paral·lel, es mejor que llegar justo, por todo lo que pueda pasar).
Llegamos a la Diagonal. Intento no mirar mucho a los que ya bajan, ya que puede ser un poco bajón, ver lo que aún te queda a ti, y que ellos ya han hecho. Los gemelos empiezo a sentirlos ahí. El hecho que no quepan mis plantillas en las zapatillas, es un hándicap, que espero superar en los 42 kms.
Llegamos a Glorias y el avituallamiento está demasiado junto. Aquí es el momento tapón que comentaba antes. No pasa nada. Llevamos margen para haber hecho este kilómetro más lento. Y así llegamos al km 30. El Muro, que lo llaman. El día anterior había leído una definición que me había gustado: “el muro existe si te has pasado de ritmo”. Así que en teoría, no debería aparecer. También se oye durante la carrera, una de las frases de la jornada:
“EL MURO NO EXISTE. SON LOS PADRES” (sencillamente, genial).
En el avituallamiento de Diagonal Mar, tengo un pequeño altercado con un corredor irlandés. Necesito pasar entre los corredores que se paran a comer, y le pongo la mano en la cadera para que me deje pasar, y me propina un empujón. Me giro para recriminárselo, pero veo que su cara es de haber sido golpeada por el hombre del mazo, así que prefiero no decirle nada.
No obstante, ese hecho me descentra. De pronto, entre el empujón, la situación, el comer un trozo de plátano, naranja, agua… demasiadas cosas…. Y tengo un poco sensación de “lleno en el estómago”, que casi me hace parar. De hecho, se me van un poco los compañeros liebres, y veo que si me quedo atrás, no los cogeré y caeré. Saco fuerzas y me uno de nuevo a ellos. La verdad que ha sido un momento durillo, de unos 2 kms, que he conseguido remontar.

Me duelen los gemelos y los dedos de los pies. Tengo que llegar al 35. Sé que si llego al 35, la marató ya está hecha. Los kms siguen cayendo a ritmo de 4 h, y vamos animando al resto de corredores que nos acompañan, y al público, para que nos eche una mano.
Y llegamos al 35. Aquí me encuentro a Miky Cruz, un crack que está preparando la Ultra Trail Barcelona, y se está “cascando” un buen entreno. Mucha suerte en tu reto, campeón! De hecho, lo volví a ver en Paral·lel, casi entrando en meta.
Pasado Arc de Trionf, y ronda St Pere, llegamos a Plaza Catalunya, y Porta Ferrisa. Lágrimas en los ojos….es el momento crucial. Creo que aquí ya sabes que llegarás a meta, y supongo que las emociones van aflorando. La Catedral en el 38, con mucho ambiente y un nuevo avituallamiento. Este año no se pasa por Pl St Jaume, y es una pena, pero dudo que pudiera absorberse tal cantidad de corredores por la calle Ferran y las Ramblas. Aunque pierda sentimiento, creo que es un acierto. Y así bajamos Vía Layetana, y Paseo Colón.
Km 40. Y empieza el Paral-lel. Aquí ya he gritado un par de veces, que quien tenga fuerza y huevos, que tire. Es el momento de bajar bien de las 4horas si tienes fuerzas. EL amigo “gerard” (nos ha acompañado toda la carrera) ya lo ha hecho, y deduzco que llega sobradamente. Vuelve a llover… más épica todavía….
Es curioso, pero este año he visto caminar a muy poca gente. Creo que la “buena temperatura” ha hecho que haya menos desfallecimientos.
Km 41… y me encuentro con Toni, que está aguantando bajo la lluvia, con su iPhone grabándonos en video!! Grande Toni! Estos 2 últimos kilómetros hemos aflojado, y estamos animando a los corredores a que disfruten de los últimos metros, que ya están ahí. Y es que estamos pasando por el cartel del km 42… solo quedan 195 metros, y la gloria está allí.

Entramos las 5 liebres cogidas con los brazos en alto, con un crono de 4h00’17”. Es la maratón que más he sufrido. Un par de personas nos felicitan por el trabajo, y están eufóricos por haber conseguido bajar de 4 horas. Esa es la mayor satisfacción.
Antes de llegar a la zona de avituallamiento, se me esfuma toda la alegría. Miembros de la cruz roja están realizando maniobras de reanimación cardiopulmonar a un corredor. Posteriormente leo en las noticias que ha fallecido. La imagen es impactante, y cualquier alegría, se ha desvanecido. Cojo mi medalla y me voy directamente a la carpa de liebres.
Allí acabamos de cambiarnos, comentar la jugada con Cristian Rull, Director Técnico de la marató, y nos despedimos, si todo va bien, hasta el año que viene.

Gran Maratón, gran ciudad que la acoge, el público que año tras año se va mejorando y comienzan a animar a todos los corredores (aún son un poco fríos…pero todo se andará). Buen circuito, muy turístico…. Y no sé que más decir! Que solo han pasado 24 horas y ya tengo ganas de más maratón! Ñam ñam ñam!
Un abrazo a tod@s,
Mario